CREEMOS que Jesús es el Hijo de Dios, el Mesías Eterno, en quien habita toda la plenitud de la divinidad en forma corporal, y quien es la Palabra hecha carne que habitó en medio nuestro, y cuya gloria contemplamos, la gloria del unigénito Hijo de Dios, lleno de gracia y verdad. (Juan 1:1-14; Colosenses 2:9)